Nuestros Órganos

Órgano del Emperador: (S.XVI-XVIII): Es el más antiguo, regalo de Carlos I de España y V de Alemania a la Catedral Primada. Construido inicialmente por Hernando de Córdoba y terminado por el toledano Juan Gaytán en 1549, fue reconstruido por Josef Berdalonga en 1798, añadiendo la trompetería exterior y los tubos graves del pedal que descansan tumbados a los pies del rosetón. Se sitúa sobre la Puerta de los Leones. Su caja está construida en piedra y cuenta con dos teclados manuales y un pedalero. Además de los poderosos graves también es un órgano de gran versatilidad debido a los 55 registros que conforman su sonoridad.

Órgano de Berdalonga (1798): Construido por el gran organero de Brihuega Josef Berdalonga, es parte del legado del gran mecenas de las artes, el Cardenal Lorenzana. Presenta dos fachadas, una que da al Coro y otra a la nave lateral. Dispone de tres teclados manuales y un pedalero con un total de 113 tiradores de cincuenta y seis registros partidos, siguiendo el estilo que se continuaba practicando en España. También característico de los órganos hispanos es la trompetería horizontal que otorga una sonoridad sorprendente. Sustituyó al anterior órgano de Echevarría padre que había en su lugar.

Órgano de Echevarría (1755): Construido por Pedro Manuel Liborna Echevarría, enfrente del que hizo su padre en 1699 y gemelo en cuanto al mueble. Sus tres teclados de marfil y ébano hacen sonar su «lleno de fachada», único en toda España. El teclado superior actúa sobre la lengüetería y flautados del respaldo, frente a las naves laterales. El teclado del centro sobre los juegos exteriores situados en el coro. Por último, en el teclado inferior se encuentran los registros doblados, típicos de los órganos españoles. La expresión «Non Plus Ultra», que expone en su fachada, vuelve a tomar sentido tras la recuperación sonora del instrumento que llevaba impracticable desde hace muy largo tiempo.

Órgano del Sagrario (1798): Junto al gran órgano de Coro, Josef Berdalonga construyó este positivo de gran belleza y sonoridad. Está diseñado para que pueda ser visto desde todos los costados. Su decoración es sobria pero con minuciosas tallas y relieves. Dispone de un teclado y cuenta con cinco registros partidos, dos de los cuales son trompetas. Por ello, se le podía llamar, como se definía antiguamente, un «órgano de bombarda» en referencia al sonido del instrumento de doble lengüeta.

Órganos Realejos (1721, 1713 y 1713): Construidos por José Martínez Colmenero, toledano que fue afinador y Maestre Escuela de la Catedral, una verdadera eminencia en el arte de la organería que pudo aprender directamente de Echevarría Padre en su estancia en Toledo. Han sido de suma importancia por su participación en la procesión del Corpus toledano. Sonaban a lo largo del recorrido tal y como atestiguan documentos desde el siglo XVI al XIX. Se caracterizan por sus agudos registros que acompañaban el «canto llano» y el «canto de órgano» en las procesiones de la Catedral. En las Batallas se emplean de manera conjunta creando una sonoridad delicada y muy expresiva.

Clave: Instrumento construido en 1980 por Reiner Schütze, un prestigioso constructor de Claves de Heidelberg, Alemania. Fue uno de los primeros que basó la construcción de sus instrumentos en los conocimientos de los Claves antiguos y empezó a cambiar el concepto anterior para basarlo en criterios historicistas, el sonido de sus claves es muy característico y suelen presumir de una amplia sonoridad. Cuenta con dos teclados y con dos registros de 8’ y uno de 4’, más el sonido del laúd.

Situación